Normalicemos cuerpos normales

Hoy vengo a hablarte de la necesidad de que normalicemos cuerpos normales, en un mundo de retoques y filtros.

un cuerpo con estrías es un cuerpo totalmente normal
Cuerpo de mujer con estrías

A raíz de la repercusión del manifiesto de Eli y de los mensajes y testimonios personales que recibimos, está claro que necesitamos recibir y difundir este tipo de mensajes y por eso me gustaría animaros a reflexionar más sobre el tema. 

Por qué no me gusta mi cuerpo

Que estemos a disgusto con nuestro cuerpo (sobre todo las mujeres), no es casualidad.

Lucía te habla sobre el sistema de tallas en este post, que indudablemente también nos afecta.

En la era del consumismo y capitalismo en la que vivimos, no debemos pasar por alto que nos quieren acomplejadas e insatisfechas con nuestro cuerpo, pero analicemos cuál puede ser el por qué. 

no normalicemos que nos quieran inseguras para un beneficio económico
El dinero es la prioridad

Ten claro que si no te gustas con…

  • las arrugas que te están saliendo en la cara (inevitables con el paso de los años), gastarás dinero en cremas antiarrugas, reafirmantes, hidratantes…
  • ojeras (inevitables cuando has pasado una mala noche o estás cansad@), te aplicarás un corrector de ojeras y maquillaje que lo disimule.
  • celulitis (que es totalmente normal en las mujeres), comprarás cremas anticelulíticas y recurrirás a tratamientos estéticos para mejorarla. 
  • la ropa de verano del año pasado porque ya no te sienta igual, comprarás ropa nueva para intentar sentirte más cómod@.
  • con un vientre que no es plano, recurrirás a productos de adelgazamiento o tratamientos de estética cuando llegue el verano y te bombardeen con este tipo de anuncios. 
  • la piel blanca, te darás autobronceadores y recurrirás a bonos de solárium para estar más cómod@ la primera vez que te pones pantalón corto, bañador…
  • pelos en las axilas o ingles o piernas… te depilarás para que desaparezcan…
  • y un larguísimo etc… 

Pues todo ello implica gastar, gastar y gastar dinero… Consumismo, consumismo, consumismo.

¿Insegur@ se nace o se hace?

Sentirse insegur@ en nuestro propio cuerpo no viene de nacimiento, sino que estamos inmersos en un mundo en el que “interesa”, en cierta manera, fomentar este tipo de pensamientos y sentimientos. 

Todos tenemos imperfecciones que son perfectas, porque son naturales y normales.

Que las mujeres tengan celulitis es totalmente normal, que aparezcan arrugas con el paso del tiempo es totalmente normal, que cuelguen los brazos es totalmente normal, que se tenga una piel blanca después del invierno es totalmente normal, que se tengan estrías es totalmente normal, tener pelos en piernas, bigote, axilas, ingles… es totalmente normal, que nos salgan canas es totalmente normal…

Y si es tan normal… ¿por qué nos sentimos tan mal con ello?

normalicemos cuerpos normales dejando de odiar nuestro cuerpo
Deja de odiar o rechazar tu cuerpo

Influencia de las redes sociales en la percepción de nuestra imagen corporal

Lucía te habla de este tema más profundamente en este post.

Las redes sociales y los medios de comunicación están haciendo mucho daño, porque en ellas:

  • la mayoría de personas utilizan todo tipo de filtros para disimular estas “imperfecciones”
  • las fotos están totalmente retocadas y analizadas para que la postura (muy incómoda, por cierto) en la que se encuentra la persona disimule esas “imperfecciones”
  • las luces están muy cuidadas para que luces y sombras tapen lo que quieren tapar y realcen lo que quieren realzar
  • se aplica photoshop a las fotos
  • las personas están maquilladas, vestidas... por personas que se dedican a ello y saben muy bien lo que hacen

Además, much@s de los influencers más seguidos no hacen más que entrar y salir de clínicas de estética retocándose esto y aquello.

Y ¡ojo! No critico lo que cada uno haga con su cuerpo. Si alguien quiere recurrir a la cirugía estética para mejorar aspectos con los que no se siente a gusto, es totalmente respetable.

Pero necesitamos reeducar a nuestros ojos para que sepan que lo que ven en esas fotos no es lo natural sino la realidad que se nos quiere hacer ver, la “perfección” que se nos quiere mostrar.

Lo que nos quieren vender como cuerpo perfecto o cuerpo ideal, impidiendo que normalicemos cuerpos normales.

Qué podemos hacer para sentirnos mejor con nuestro cuerpo

Para empezar, nadie te dice que deba encantarte cada parte de tu cuerpo, pero sí que es necesario que lo trates con respeto y lo aceptes porque es tu maquinaria para vivir y disfrutar.

A veces no es un camino fácil el de la aceptación de tu propia imagen corporal, así que te recomiendo que si necesitas ayuda, te pongas en manos de psicólogos que pueden ayudarte, como Lucía en nuestro equipo.

Y, por supuesto, te invito a no renunciar a planes que te apetecen y en los que debes mostrar tu cuerpo tal cual es como ir a la playa o piscina.

Ir a la playa o piscina puede ser hasta terapéutico para que normalicemos cuerpos normales, porque tienes la posibilidad de ver la diversidad de cuerpos que hay, lo que es la realidad.

Lo normal es lo que vemos cuando vamos a la playa: todo tipo de cuerpos, vientres planos y no tan planos, con más o menos michelines, con celulitis, con arrugas, con pelos, sin pelos, con piel blanca, con piel más morena, pechos caídos, pieles colgando, con estrías…

normalicemos cuerpos normales de todo tipo
Mujeres en bañador

Diversidad corporal y salud mental y física

Así que, ¿es casualidad que tengamos complejos y que nos sintamos insegur@s y a disgusto en nuestro propio cuerpo? En absoluto.

La salud habita en multitud de distintas formas de cuerpo, aunque sean menos normativos.

Por eso, reivindico la importancia de centrarte en cuidar tu salud más que en cuidar un aspecto estético, ya que puedes perder la salud en busca de un cuerpo normativo, “perfecto” a ojos de la sociedad, pudiendo llegar a tener problemas de salud tan graves como un TCA.

Por eso, lo que queremos es que normalicemos cuerpos normales, es decir, empoderar los cuerpos reales, con sus maravillosas “imperfecciones”.

Y, sobre todo, que no dejes de hacer cosas por no haber alcanzado esa perfección IRREAL.

  • Que no dejes de ir a la playa con tus hij@s o familiares porque te sientes insegur@ en tu propio cuerpo
  • Que no dejes de ir al gimnasio por tener que ponerte ropa pegada
  • Que no dejes de ir a la piscina por no estar depilad@
  • Que no dejes de hacer topless por tener estrías en los pechos o los pechos caídos
  • Que no dejes de disfrutar de la intimidad con tu pareja por esos complejos

La vida está para disfrutarla, no para perder tiempo de disfrute por esas inseguridades que se nos inculcan.

Que no perdamos la salud, ni física ni mental, intentando alcanzar algo que, probablemente, no conseguiremos NUNCA, porque es imposible.

Evidentemente, estoy a favor de que cada persona busque sentirse cómod@ y a gusto consigo mism@.

Si para ello quiere maquillarse, adelante, y si prefiere ponerse bañador en vez de bikini, adelante, y si quiere mejorar su alimentación y bajar unos kilos para sentirse más ágil o más cómod@ o verse mejor, adelante, y si quiere ir al solárium para coger algo de color, adelante y si quiere teñirse el pelo porque no le gusta el pelo blanco, adelante…

Pero que todas esas decisiones partan desde el amor hacia un@ mism@, no desde el rechazo hacia el propio cuerpo.

normalicemos cuerpos normales desde el amor propio
Quererse a un@ mismo

No podemos o debemos intentar mejorar nuestro cuerpo sintiendo asco o rabia hacia él, sino que debemos hacerlo desde el respeto hacia él e intentando buscar la mejor versión de un@ mism@. 

La salud mental es una parte fundamental de la salud, y ésta, hay que cuidarla también.

Por eso, en el centro, en ese camino hacia encontrar la salud física que muchos venís buscando, nunca descuidamos la salud mental.

Te mostramos el camino hacia mimar tu cuerpo y mimarte a ti desde el respeto hacia todas esas “imperfecciones” que tiene tu maravilloso cuerpo, el que te permite vivir, el que te permite hacer lo que quieras hacer, el que te permite disfrutar de los tuyos, y disfrutar, sobre todo, de ti mism@. 

Para que normalicemos cuerpos normales, el trabajo de aceptación corporal es necesario hacerlo desde que somos niñ@s, y para ello hay que tener cuidado con los mensajes que mandamos a los más pequeños como te explicamos en este post.

Espero que te haya servido para reflexionar y, por lo menos, para no perderte ningún plan que te apetezca hacer.

Jone.

Si quieres mejorar tus hábitos de vida desde el respeto hacia ti mism@ y hacia tu cuerpo mientras cuidas tu salud mental, te podemos ayudar.